viernes, 30 de enero de 2009

Decir lo mismo

Nos interesaba llevarnos de Cuba ejemplares de la edición del Granma del 1 de enero, 50º aniversario de la Revolución. Le preguntamos a Idelisa, nuestra anfitriona, si nos iba a resultar difícil obtenerlo. Le dijimos que queríamos comprar varios de esa fecha, porque sería valioso contar con una publicación que suponíamos emblemática. Nos contestó: por supuesto que se los puedo conseguir. Y varios. Si ese diario hace 50 años que no informa nada; siempre dice lo mismo. Finalmente, después de haber podido adquirir una decena de ejemplares, pensé: en los periódicos de países capitalistas, ¿aparece información muy distinta cada día o siempre, más o menos, también se publica lo mismo?

domingo, 25 de enero de 2009

Profesionales del baile

Los cubanos se destacan en muchos ámbitos, pero en la danza hacen punta. En todas las discos de la isla a las que fui observé decenas de parejas bailando con una naturalidad y un erotismo extraordinarios. En cada discoteca la postal es cientos de personas moviéndose así: sensualmente y al ritmo. En la Argentina, cuando se oye cuarteto, rápidamente la gente se forma en dúos y bailotea, dando vueltas de la mano y sacudiendo la cadera un poco. Pero en Cuba es diferente: todos parecen profesionales y la danza es indiscutiblemente más sofisticada. En un boliche de Trinidad que se llama La Cueva, después de haber meneado casi con pasión su cuerpo durante un par de canciones, una mulata preciosa fue a descansar a la mesa contigua en la que estaba sentado yo. Luego de que me pidió candela para encender un cigarrillo, le pregunté cuál era la danza que todos bailaban y me respondió que se llama Casino; algo parecido a la salsa. Entonces, le dije que me resultaba un estilo difícil, que demanda cierto aprendizaje, y le confesé que yo no podría asimilarlo en una noche. Y me contestó: ¡no!, es de lo más fácil. Sólo tienes que dar un par de pasos y después la música sola te lleva. Así de sencillo. Así de complejo.

viernes, 16 de enero de 2009

Quinceañero

Entre las cosas que traje de Cuba hay discos y libros. Uno que estoy leyendo se llama Las derrotas, del poeta, ensayista y narrador cubano Alberto Rodríguez Tosca. Aquí va uno de los poemas. Se llama 15.

Yo siempre quise ser un gran poeta. Incluso yo estaba llamado a ser un gran poeta. Tenía quince años cuando el gran poeta que iba a ser empujó la puerta de mi cuarto y me dijo: "Tú vas a ser un gran poeta... pero hay que trabajar". Tenía quince años y era yo. No el trotavientos que ahora soy y se burla de todo y a toda hora le saca la lengua a aquel gran poeta que iba a ser. Tenía quince años y cada noche una palabra distinta se acostaba conmigo y en la mañana amanecíamos con hijos que crecían en la tarde y en la noche se acostaban con otras palabras que daban a luz palabras nuevas, hijas del siguiente amanecer. No era nada despreciable mi familia cuando tenía quince años y el mundo comenzaba a mis pies y terminaba en la lengua de Dios justo en el instante en que empezaba a decir "hágase esto y lo otro y aquello y lo de más allá". Tenía quince años y era yo. Tenía quince años y era Dios. Sí, yo estaba llamado a ser un gran poeta. Por Dios lo juro. Y también por mi madre, que otro día entró a mi cuarto y me dijo: "Yo no sé si tú vas a ser un gran poeta, pero lo que sea que vayas a ser... hay que trabajar".

martes, 30 de diciembre de 2008

El DF, prima facie

Veintiseis millones de habitantes se calcula que viven en la Ciudad de México. Desde el cielo, una vista interminable de luces y de avenidas. Desde el autobús, carteles de propaganda oficial contra el crimen organizado y contra el narcotráfico, y publicidad de multinacionales. Poco verde; mucho cemento. Piedras preciosas y picante, para matar el hambre. Una mezcla de militancia nativista con capitalismo a ultranza. Pobreza y riqueza extremas. Y vasto merchandising de la Virgen de Guadalupe, en la que los mexicanos guardan la esperanza y redimen sus penas cada día. Podés comer frijoles, tacos y cajeta lechera; beber tequila y cerveza Corona. Podés escuchar rancheras, Luis Miguel y boleros conservadores, como los de las telenovelas de las dos de la tarde. La sequedad te quiebra los labios. El smog te opaca el horizonte. Te doblás el cuello mirando un rascacielo tras otro, y los aviones que salen del aeropuerto cada 40 segundos. Te asombrás frente a los frescos de Diego Rivera. Te intrigan las huellas de la civilización Azteca. Te estremecen las favelas; inmensas, en el cordón urbano. Distrito Federal, una extraña belleza, ancestral y moderna. Buenos Aires me atormenta. México me mata.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Sutileza

El ocurrente cartel dice No fume, por amor al arte. Pertenece al Museo Municipal de Bellas Artes Dr. Genaro Pérez, de la capital cordobesa. Dicho de paso, una pinacoteca que contiene obras argentinas de una excelente calidad pictórica -por lo menos, en la visión de un novato entusiasta como yo-.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Fresquita y burbujeante

El sifón Drago era estupendo. El envase, esa botella metálica transpirada y recién sacada de la heladera, provocaba inmediatamente unas ganas locas de beber soda. Sobre todo, en verano. Además, significaba un concepto innovador para el hogar: la autogestión de soda. La garrafa de gas se conectaba por un orificio ubicado al costado del pico; después se lo cerraba, se sacudía un poco la botella y voilà: hay soda. El otro día fui a comer un asado en la casa de un amigo y en la mesa había un sifón Drago. Me recordó a esas siestas calurosas en mi casa de la Crisóstomo Alvarez, en la que algunas veces me sentaba a tomar soda en el suelo, lo único que se mantiene frío en Tucumán cuando hace más de 30 grados.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Esa irritante e inevitable tarea doméstica

Si hay algún quehacer hogareño que detesto cada día más desde que vivo solo es el de anudar la bolsa plástica de la basura y poner una nueva en el tacho. Es lo que me causa mayor fastidio. Más que planchar, que lavar los platos, que baldear el piso. Sólo lo hago porque los puchos apagados y la comida sobrante juntos provocan un olor nauseabundo que, al menos en un departamento chico como el que alquilo, se siente en todos lados.

sábado, 29 de noviembre de 2008

El tradicional coloquio sobre el clima en Tucumán

Anoche un amigo me hizo reír mucho cuando se quejó del típico diálogo entre tucumanos respecto del clima. Tucumán es así. Ayer ha hecho 40 grados de calor y hoy ha caído una lluvia tremenda. Ayer la gente decía: “Hola, ¿cómo andás? Qué calor insoportable, ¿no?”. Y mañana van a decir: “Hola, ¿cómo andás? Cómo ha caído agua, ¿no?”. Acordate. Siempre dicen lo mismo; como si aquí nunca hubiera hecho calor y nunca hubiera habido tormentas. Nadie habla de otra cosa en esta provincia.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Encrucijadas

Ahora que están de moda los plebiscitos y considerando que vivimos en una sociedad atrapada por un maniqueísmo permanente, menciono aquí algunas dicotomías de ayer, de hoy y de siempre. Aclaro que soy enemigo de las antinomias, porque creo que casi todas son falsas; aunque a menudo llega el momento de decidir...

Coca o Pepsi / Blue Bell o Tello
Mostaza o mayonesa / Luis Miguel o Ricky Martin
Derecha o izquiera / Nokia o Motorola
La Banda o Alderetes / Concepción o Monteros
Campo o Gobierno / Seven o Sprite
Parque o plaza / Milanesa o hamburguesa
Africa o Asia / Mar o sierra
Chile o Brasil / Dulce de leche o mermelada
Sui Generis o Serú Girán / Virus o Soda
Chávez o Evo / Locro o humita
Empanada de carne o empanada de pollo
Canal 13 o Telefé / Canal 8 o Canal 10
Auto o moto / Par o impar
Sí o no / Blanco o negro
Marlboro o Philip / Rock o folklore
Shell o YPF / Salta o Jujuy
Sol o luna / Noche o día
Borges o Cortázar / Cronopio o fama
Italia o España / Naranja o manzana
Mate en bombilla o mate cocido
Chocolate o helado / Pan blanco o pan negro
Té o café / Tortilla o bollo
Villeco o Casapán / Gardel o Piazzolla
Remera o camisa / Capusotto o Casero
Pollera o pantalón / Teta o culo
Gato o perro / Bon o Bon o Cabsha
Cerveza o fernet / Bariloche o Mar del Plata
Inglaterra o Estados Unidos / Peronista o radical
Azúcar o limón / Merengue o crema
Capita o bizcochuelo / Cine o teatro
Adidas o Nike / Tato Bores o Enrique Pinti
Divinas o populares / Tinelli o Pergolini
Bailando por un sueño o Gran Hermano
Harry Potter o El señor de los anillos
Batman o Superman / Mirtha o Susana
Barrio Sur o Barrio Norte / Voligoma o Plasticola
El Griego o El Ateneo / Bazooka o Cowboy
Arroz o fideos / Navidad o Año Nuevo
Salado o dulce / Don Pepe o El Gordo Mario
Fox o Sony / Peso o Austral
Chocolate negro o chocolate blanco
Papas fritas o chizitos / Menotti o Bilardo
Quico o La Chilindrina / Tita o Rhodesia

lunes, 24 de noviembre de 2008

Poesía en el rock nacional

Al lado del camino - Fito Páez
Si alguna vez me cruzas por la calle, regálame tu beso y no te aflijas si ves que estoy pensando en otra cosa: no es nada malo; es que pasó una brisa. La brisa de la muerte enamorada, que ronda como un ángel asesino. Mas no te asustes. Siempre se me pasa. Es sólo la intuición de mi destino.

Puente - Gustavo Cerati
Hoy te busqué en la rima que duerme con todas las palabras. Si algo callé es porque entendí todo, menos la distancia. Desordené átomos tuyos para hacerte aparecer (un día más, un día más...). Arriba, el sol; abajo, el reflejo de cómo estalla mi alma. Ya estás aquí y el paso que dimos es causa y es efecto. Cruza el amor; yo cruzaré los dedos. Y gracias por venir. Adorable puente se ha creado entre los dos”.

Paloma - Andrés Calamaro
Si me olvido de vivir, colgado de sentimientos, voy a vivir para repetir otra vez este momento. Te bajaría del cielo, mujer, la luna hasta tu cama, porque es muy poco de amor sólo una vez por semana.

Inconsciente colectivo - Charly García
Mama la libertad, siempre la llevarás dentro del corazón. Te pueden corromper, te puedes olvidar, pero ella siempre está. Ayer soñé con los hambrientos, los locos, los que se fueron, los que están en prisión. Hoy desperté cantando esta canción, que ya fue escrita hace tiempo atrás. Es necesario cantar de nuevo, una vez más.

Himno de mi corazón
- Los Abuelos de la Nada.
Sobre la palma de mi lengua vive el himno de mi corazón. Siento la alianza mas perfecta que injusticia a media voz. La vida es un libro útil para aquel que puede comprender. Tengo confianza en la balanza que inclina mi parecer. Nadie quiere dormirse aquí; algo puedo hacer. Tras haber cruzado la mar, te seduciré. Por felicidad yo canto. Nada me abruma ni me impide en este día que te quiera amor. Naturalmente mi presente busca flores; es de a dos. Nada hay que nada prohiba; ya te veo andar en libertad. Que no se rasgue como seda el clima de tu corazón.

sábado, 22 de noviembre de 2008

El ateísmo de Saramago

Leí hace unos minutos en el sitio de la revista Ñ una estupenda entrevista al escritor portugués José Saramago, a propósito de su nuevo libro, El viaje del elefante. El Premio Nobel de Literatura explica por qué no cae en la tentación de antropomorfizar al animal, pese a que es el protagonista en la obra; reflexiona sobre las palabras y los giros que aparecen y desaparecen como sedimentos en la mente, y fundamenta su descreimiento de dios mediante un argumento modélico, pero cristalino, franco. En particular, este razonamiento me ha llamado la atención. Yo no creo que haya podido existir alguna vez un dios, y cuando digo esto no me refiero únicamente al Dios de los cristianos, sino a cualquier dios. No hay dioses, los hemos inventado porque los necesitábamos. Pero como de todos modos le tememos a la muerte, si podemos creer que de una forma u otra habrá una existencia después de ella, entonces encantados. Pero para eso se necesita alguien superior, esa especie de autor primordial que permite que esto siga funcionando, y ese sería Dios. No creo y nunca lo he creído. En un universo en donde hay 400 mil millones de galaxias, y cada galaxia, según mis cálculos, tiene millones de estrellas, y cada estrella tiene sus sistemas de planetas en ese vacío total del universo... Bueno, bueno, si yo fuera Dios, habría inventado un universo menos complicado, más cómodo, más confortable. Es decir, me parece absurdo. Yo hablo tanto de religión porque me cuesta trabajo comprender, además por qué, si yo tengo una religión, estoy obligado a odiar a la gente de otras religiones. No debería sorprender, porque los que siguen al Real Madrid no pueden ni pensar en los que siguen al Barcelona. Si esto sucede en algo tan rudimentario como el fútbol, qué es lo que no ocurriría si yo creo en un dios y no puedo soportar la esencia de alguien que cree en otro dios. Es la prueba de que en el fondo somos bastante estúpidos, con todo respeto. Por eso a veces digo que el mundo sería mucho más pacífico si todos fuéramos ateos.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Polémico, ¿no?

Hoy leí en La Gaceta una entrevista muy interesante que mi colega Irene Benito le hizo en Madrid al sociólogo argentino Juan José Sebreli. El ensayista sostuvo que la argentina es una sociedad de insatisfechos, que necesita de los mitos para rendirles culto. Eligió cuatro íconos argentinos para ilustrar su nuevo libro Comediantes y mártires: Eva Duarte de Perón, Carlos Gardel, Ernesto Che Guevara y Diego Maradona. Gardel era conservador hasta el punto que intervino en campañas contra Yrigoyen. Evita fue peronista, el Che, comunista. Y Maradona, un oportunista que estuvo con los militares, con Alfonsín, con Menem y, ahora, con los Kirchner. Los cuatro son diferentes pero el populismo los metió en una bolsa donde todos los gatos son pardos. Los asimiló y les dio la condición de ídolos nacionales, disparó. Su publicación, presagió el intelectual, va a generar escozor.

martes, 4 de noviembre de 2008

Muchas veces se canta la letra que no es

Rock del gato, de Los Ratones Paranoicos
Es: Quiero verla en el show....
Se canta: Quiero ver la ilusión....

Mariposa Tecknicolor, de Fito Páez
Es: ...llevo un destino errante...
Se canta: ...llevo un vestido grande...

Demoliendo hoteles, de Charly García
Es: Yo que nací con Videla...
Se canta: Yo que nací con mil ideas...

La maza, de Silvio Rodríguez
Es: ...que cosa fuera la maza sin cantera...
Se canta: ...que cosa fuera la maza sin campera...

La bestia pop, de Los Redonditos de Ricota
Es: A brillar, mi amor...
Se canta: Al billar, mi amor...

miércoles, 29 de octubre de 2008

Sugestivo

El mejor título que leí sobre la designación de Diego Maradona como DT de la Selección Argentina es uno que salió en El Cronista Comercial. Dice Grondona dejó en manos de Dios a la Selección. Es suspicaz, irónico, compacto y claro.

viernes, 24 de octubre de 2008

Tránsfugas

Persona que pasa de una ideología o colectividad a otra. Persona que con un cargo público no abandona este al separarse del partido que lo presentó como candidato. Militar que cambia de bando en tiempo de conflicto. Estas son las tres acepciones del Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, para la palabra tránsfuga. A propósito de esta introducción, aquí transcribo el remate del último panorama económico de Marcelo Batiz, columnista de la agencia DyN, titulado Corralazo.

En 1994, cuando se sancionó la ley del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones, los sindicalistas Oscar Lescano, Amadeo Genta, José Lingeri y Ramón Valle constituían Futura AFJP; Oscar Parrilli (secretario general de la Presidencia durante el gobierno de Néstor Kirchner y actualmente del de Cristina Fernández) defendía la iniciativa de Domingo Cavallo, en carácter de miembro informante del bloque de diputados menemistas en el Parlamento; Sergio Massa y Amado Boudou militaban en la hiperprivatista Ucede (el actual titular de la Anses luego dio cátedra en el CEMA de Roque Fernández y de Carlos Rodríguez), y Martín Redrado presidía la Comisión Nacional de Valores, organismo que impulsó como ninguno la creación de un sistema previsional privado para ampliar el mercado de capitales. Por no añadir que un gobernador santacruceño ejercía su opción por la capitalización.

sábado, 18 de octubre de 2008

No bombardeen Buenos Aires

Mediodía del 11 de septiembre de 2001. El mundo, conmocionado por el ataque terrorista contra Estados Unidos. Los medios, convulsionados por el monstruoso caudal informativo. La televisión y las radios recogían lecturas prematuras sobre la agresión aérea de Al Qaeda a las Torres Gemelas. Sentencias. Las diferencias ideológicas no justifican la muerte de personas inocentes. Reflexiones. Es una cachetada al corazón del capitalismo exacerbado y de la hegemonía política. Vaticinios. Es el embrión de la Tercera Guerra Mundial. Hablaron todos: políticos, economistas, sociólogos, religiosos, artistas. Dijeron nada. Pero hubo una excepción soberbia, inigualable.

Notero de TV: ¿Qué opinás del atentado?
Charly García: Qué puntería, ¿no?

miércoles, 15 de octubre de 2008

Estrofas sublimes

• Quiso la siesta ponerle un niño a su soledad, de trigo y luna y de su mano María va (Antonio Tarragó Ros)

• Me voy pa’ los cerros altos, a llorar a solas lejos, pa’ ver si se apuna el dolor, subo, subo (Rolando Chivo Valladares)

• Ya relincha el nuevo día, caballito de la suerte; es un galope la vida, que lleva justo a la muerte (Raúl Galán)

• Ay, qué camino tan desparejo: la angustia, cerca, y mi niño, lejos (Hermanos Núñez)

jueves, 9 de octubre de 2008

Facebook

En mi departamento, hace unos días, nos juntamos entre amigos para compartir una guitarreada a la que asistió una izquierdista, que opinaba que Facebook es un instrumento de la CIA para mantener identificado a todo el mundo. No sé si su teoría es descabellada o acertada, pero lo cierto es que Facebook me parece uno de los máximos exponentes de la estupidez humana contemporánea. Un amigo me inscribió de prepo en esa autodenominada comunidad social de internet. Me dijo que Facebook es buenísimo. Me bastó ingresar tres veces para darme de baja. Consignas tales como qué gaseosa serías u obsequios como empanadas o mates virtuales... ¿qué clase de boludeces son estas? Solicitudes de amigo... ¿cuál es el concepto de amigo que maneja un usuario Facebook? De la lista de amigos que me armé en Facebook -sin esfuerzo alguno- creo que ni el 20% llegaba a significar amigo, al menos en el concepto que yo manejo del término. Así es que en la nómina incluí personas a las que tal vez nunca vería en mi vida. ¡Ah, pero eso sí: les iba a poder convidar M&M’s virtuales! ¡Son de ricos los M&M’s por internet!

Creo que hay que comer de verdad, tener amigos en serio y dejar de perder el tiempo en imbecilidades como Facebook.

martes, 7 de octubre de 2008

Reflexión sobre las versiones

El otro día me puse a descargar música. Había anotado que iba a bajar Zamba de Argamonte (Gustavo Cuchi Leguizamón), interpretada por Liliana Herrero. Como busqué el tema por el nombre, no por el artista, aparecieron muchas Zamba de Argamonte. Decidí entonces bajar todas para escucharlas y ver cuál me gustaba más. Pero resulta que me gustaron todas. A ver: me sigue pareciendo mayor la de Liliana Herrero, porque ella no deja pasar un verso sin sentirlo, sin expresar una idea; y desde el punto de vista vocal, maneja a la perfección la dinámica y los silencios y juega finamente con los tempos, como el bueno de João Gilberto. La del Dúo Salteño me sorprendió por los extraordinarios agudos y los largos portamentos de los dos cantantes. La de Las Voces Blancas, con sus impecables y dulces armonías, me hace figurar al gaucho manso en el silencio del cerro, en la oscuridad de los árboles en la noche, bajo la luz blanca y potente de la luna. La de Los Fronterizos, más rapidita, proyecta, en cambio, un galope veloz, más campestre. Me gustaron todas las versiones; en particular, porque todas saben diferente. Allí radica el éxito de las canciones versionadas: en la impronta que le da cada artista, cada grupo. No me explico, por ejemplo, cómo puede haber resultado tan exitoso el disco Inconsciente Colectivo de Fabiana Cantilo, cuyas versiones son prácticamente imitaciones de las originales. En Me arde, si se lo escucha con atención, la cantante copia hasta la fonética de Andrés Calamaro. El otro día charlé por primera vez con el Topo Encinar, en el cumpleaños de mi amiga Valeria Totongi, y él reprochaba a los coveristas e insistía en que los músicos debían dejar de lado las interpretaciones para virar hacia la creación. “La gente quiere que le rompan la cabeza con cosas nuevas, loco”, me decía. Y creo que tiene razón. De todas formas, las buenas versiones también te pueden romper la cabeza. Hablando de Liliana Herrero, la semana pasada fuimos a escucharla al teatro San Martín con mi amigo Diego Jemio, y coincidimos en que la de Cosechero es sugestiva, muy original, como la mayoría de sus interpretaciones. Lo bueno es cuando una interpretación te sorprende, cuando se diferencia para bien del original.

viernes, 3 de octubre de 2008

¿Qué horas son, mi corazón?

En la estrellada madrugada de hoy, frente al solemne edificio del Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán y a la vuelta de la Comisaría Segunda de la Policía sesionaba un parlamento improvisado de trotamundos. El apetito de marihuana los había expulsado de La 470, una cueva con paredes de ladrillos a la vista y puerta vidriada pero tapada por discretas cortinas. Allí tocaban bandas locales de reggae y de ska. Yo había ido a escuchar a una de ellas, Ad Hoc, que integran tres amigos y ex compañeros del secundario. Había ido con una amiga que estaba acompañada por otra suya; la primera licenciada y la segunda estudiante avanzada de Historia. Ambas venían de beber cerveza en un antro cumbio con mesas de pool, en Barrio Sur. La ingesta había sido moderada, pero no frenó el payasesco portuñol con una pizca de tucumano básico que ensayaron para conversar con uno de los nómades, artesano él, oriundo de Río de Janeiro. Vestía una bermuda color crudo, alpargatas, un suéter largo, una riñonera de esas que van cruzadas al tórax, y un gorro de lana. “Tengo una hermana que vive allá y que es dueña de un servidor de internet. Gana mucho dinero. Me ofreció pagarme la rehabilitación en una clínica. Yo le dije que soy dueño de hacer con mi vida lo que quiera”, decía, orgulloso, indiferente. Estaba en Tucumán para visitar a su hijo, Mateo. “Por suerte está en esta ciudad, en una casa linda. Aquí no hay ni el cinco por ciento de violencia que hay en Río”, apuntaba, ya melancólico. En ese congreso callejero de bohemios se encontraba, además, un cordobés de una inconfundible tonada arrastrada, al que se lo escuchó musitar, cabeza gacha, que quería volverse a su provincia. También, un porteño de Villa Crespo, rocker él, hincha de San Lorenzo, que relataba los últimos conciertos que había ido a ver en distintas ciudades del país. “En Tucumán siempre alguien te abre las puertas. Buenos Aires es una mierda. El otro día estuve en San Luis. Me había ido a verlo al Indio (Solari). La entrada costaba 150 mangos. ¿Sabés que hice? Me compré así un trozo de merca y me fui a la casa de un chabón amigo. No lo vi al Indio. ¡Pero lo escuché! ¡Desde el patio de la casa se escuchaba todo, loco!”, exponía, con un narcótico entusiasmo y las persianas de sus ojos semiabiertas. Detrás de él, otro andarín, un centroamericano, intentaba chamuyarse a una francesa de pelo corto que no entendía nada de ese castellano playero, de ese reggaeton hablado. “Aquí vas a probar faso puro, no como en Europa, que le meten tabaco”, le decía. Ella sólo lo miraba. Después, tal vez, se perdieron para entenderse mejor. A todo esto, la amiga de mi amiga, que es de Ledesma, Jujuy, se reía del portuñol que espontáneamente se practicaba con el carioca. A su lado, una chica, tal vez la novia del cordobés, tosía, vomitaba y enseguida le hacía una seca a un cigarrillo de vaya a saber qué yerba. A lo lejos se escuchaba la interpretación de un clásico del jamaiquino más famoso. La música introdujo a todo el colorido peregrinaje nuevamente en el salón. En la vereda, a la sombra de un viejo y flaco naranjo, y entre el persistente olor a cannabis, quedaron la soledad del viajero errante y la nostalgia del sueño imposible, de la ilusión eterna.