lunes, 2 de junio de 2008

Del jacuzzi y el autobombo


La semana pasada estuve en Madrid; en el Santiago Bernabéu. El estadio parece dibujado en correspondencia con la envergadura del club: el Real Madrid. Las gradas, que soportan la visita de hasta 85.000 personas, están pintadas de azul y blanco; el césped está muy bien conservado y el interior es impecable y moderno: hay una exposición de trofeos; una sala de prensa para casi un centenar de periodistas; una tienda (obviamente) con todo el merchandising merengue a la venta, y, justo para esta época, un homenaje temporario y exclusivo a la "saeta rubia", Alfredo Di Stéfano, una deidad de los madridistas. El recorrido está bien pensado; es agradable. Hasta te permiten sentarte en los bancos de suplentes. Completito. Pero me parece que se les escapó la tortuga (Diego Armando Maradona, Buenos Aires, 1997) con que los vestuarios tengan jacuzzi. ¡Sí! ¡Jacuzzi! En el local y en el visitante. También, que durante el recorrido uno se tope cada dos por tres con carteles en los que se lee: "El mejor club de la historia". ¿Quién le dio tal título? ¿O qué les hará pensar, con tan fuerte convicción, que es el Real Madrid y no otro? ¿Sólo la cantidad de copas ganadas le dan automáticamente a un equipo la corona del mejor de la historia?

3 comentarios:

Julio dijo...

Amigo, estuve en ese magnífico estadio y se me cayeron las medias. Igual, era el equipo de Franco. Buuuuhh, buuuhhhhh y más buuuuuuhhhhh.

Anónimo dijo...

Compañero, alto estadio la verdad, pero me suena a heladera de lujo, de esas con cuatro puertas y el sistema ese que hace los cubitos de hielo. Mucha paqueteria, todo muy fifí, pero no creo que esa cancha vibre como la bombonera.Como rezaba un cartel publicitario del mítico J. Armando: "La Bombonera no vibra, late". Un abrazo a la distancia cumpa.

Sebastián Nadal dijo...

¡Ma qué heladera ni qué heladera! Ese estadio es un mito. No quiero morir sin ver un partido ahí, en el Camp Nou y, bueh, me quedaré con las ganas de conocer el extinto Highbury, del Arsenal...
Eso sí, el jacuzzi, un poco de más.