jueves 24 de diciembre de 2009

Si le hubieran hecho caso...

La tucumana Libertad González es representante en la Tierra de la Comunidad Galáctica. Sí. Y asegura que cuenta con una filmación reveladora del rostro del asesino de Ángela Beatriz Argañaraz, la maestra que desapareció el lunes 31 de julio de 2006. Inclusive, González -coordinadora del Equipo de Contacto de Quinto Tipo (con poder) con Extraterrestres- ofreció su propia versión sobre el homicidio de Betty. Si no me creen, miren la solicitada que publicó en la edición de La Gaceta del último 22 de diciembre (clickear en la imagen para ampliarla).

sábado 12 de diciembre de 2009

Mal concepto

El jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, calificó a Abel Posse, un día antes de que el escritor juró como ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Es faccioso y misógino; un enorme burro de dudosa formación democrática. Chupate esa mandarina.

jueves 10 de diciembre de 2009

Imaginando la partida

Entre las buenas nuevas con que me ha sorprendido 2009 la que más se destaca, sin dudas, es la de haber ganado la beca para realizar el Programa Balboa para Jóvenes Periodistas Iberoamericanos. Eso significa que entre febrero y julio de 2010 viviré en Madrid, donde trabajaré en un medio de comunicación (a confirmar) y recibiré capacitación académica semanal en la Fundación Diálogos, la organizadora. Mientras se aproxima la fecha de salida del transatlántico crece el nerviosismo, la curiosidad, el deseo frenético de estar allá. Recién, escuchando un tema de Joaquín Sabina que se llama Yo me bajo en Atocha, en la versión en vivo de Nos sobran los motivos, he agitado aún más esos síntomas típicos de la prebeca, del que se va queriendo irse.

viernes 4 de diciembre de 2009

La semántica del siglo XXI

El lema de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) está inscripto en latín en su escudo: pedes in terra ad sidera visus. Fue su mismo fundador, el doctor Juan B. Terán (1880-1938), quien compuso esa divisa, según reseñó el historiador Carlos Páez de la Torre. Sidera Visus es el nombre de una publicación que edita desde el 8 de octubre pasado la casa de altos estudios. Hoy a la siesta, en el café, le pregunté a un periodista amigo, que es licenciado en Letras y escribe para ese suplemento, el significado exacto del eslogan, ya que yo no sé latín. Me respondió: cumpa, significa 'los pies en la tierra, la mirada en el cielo', un propósito que nunca compartí porque caminando te podés tropezar 'pal pingo.

lunes 16 de noviembre de 2009

La Mamma

Este fin de semana he debutado en el teatro San Martín como cantante de ópera. El Ente Cultural de Tucumán me ha ofrecido hace un mes un rol en La Mamma, le convenienze ed inconvenienze teatrali, del compositor italiano Gaetano Donizetti, con adaptación del régisseur Jorge de Lassaletta. Desde entonces estoy ensayando, fijando intervenciones líricas, incorporando nociones de actuación y conociendo los entretelones, el laburo tras las bambalinas, el trabajo que cumple cada uno, un mundillo barroco, divertido, catártico, excitante, provocador, intrigante. La obra es una ópera buffa, una comedia cuya trama es acerca de las dificultades que surgen a la hora de armar una ópera, en un teatro venido a menos, con un elenco de mediocres, de malos actores y de pésimos cantantes, entre otros personajes de mala muerte: aprovechadores, ventajistas y hasta ladrones, como la protagonista, Mamma Agatha (un barítono travestido, que en este caso es representado por el experimentado cantante Leonardo Estévez). A mí me toca interpretar al inspector (L'ispettore), que vendría a ser el jefe del teatro. El viernes 20 y el sábado 21 se realizarán las dos últimas funciones. Aquí, el comentario que publicó el diario La Gaceta.

martes 3 de noviembre de 2009

Chiste fácil

Un viejo periodista de La Gaceta es conocido, además de por su excentricidad, por sus chascarrillos. Son del tipo que en esta redacción llamamos chistes fáciles: bromas al vuelo, tomando noticias y elementos de la realidad en general, y en las que abunda el juego de palabras y de conceptos. El último de los chistes fáciles que le escuché es uno vinculado con la muerte del antropólogo francés Lévi-Strauss: mirá vos: a los 100 años murió Lévi-Strauss. Qué cagada, che: vamos a tener que volver a usar Wrangler. Otro de hoy: se fue Cocca de Godoy Cruz; dicen que ya hay gestiones por Mirinda.

martes 27 de octubre de 2009

Homónimos

Hoy leí un artículo acerca de los pesares de un joven inglés de 20 años que se llama Harry Potter, tal como el célebre personaje creado por la escritora J.K Rowling. La información me trajo a la memoria un artículo que escribí hace cuatro años para La Gaceta.com, titulado Susana Giménez, Hugo Chávez y Carlos Bianchi son tucumanos:

La comunicación fue un viernes a las 21.37, durante el horario en el que Telefé trasmite Susana Giménez.
- Hola, ¿Susana Giménez?
- Sí, ella habla. ¿Quién habla?
- Te hablamos de LA GACETA.
- Uh... sí, otra joda de vuelta.
Susana, que vive en el barrio El Salvador de esta ciudad, es viuda, tiene cinco hijos y trabaja en un lavadero automático de ropa, contó que ya está cansada de que algunos pícaros busquen el teléfono en la guía para hacerle chanzas por llamarse igual que la diva de la televisión. “Un día fui a hacer un trámite en una oficina pública. Cuando un empleado me preguntó mi nombre para comenzar a completar un formulario, le dije: ‘soy Susana Giménez’. Entonces, él se cruzó de brazos y de piernas, apoyo su espalda sobre la silla, me miró y me dijo: ‘ah, claro, entonces yo soy Mirtha Legrand’. Al principio te causa gracia, pero cuando te hacen 10.000 veces bromas parecidas... y bueno”, comentó Susana, cuyo apellido, en realidad, se escribe con J, pero en la guía telefónica figura con G. “El otro día me llamaron y me dijeron que eran de una radio. ‘¿Susana Giménez?’, le preguntaron a una de mis hijas, que, como escuchaba risas, le preguntó quién llamaba. ‘¡Queremos cobrar el premio; ganamos con el Imbatible!’, le dijeron. Entonces, yo agarré el teléfono y le dije: ‘escuchame, no te hagás el gracioso’, y le corté. Pero volvía a llamar, insistía, se reía, y después comenzó a insultarme. Eso no fue divertido. Otras veces pasó lo mismo con el premio de Ala”, dijo Susana. Como ella, hay muchos tucumanos tocayos de famosos que contaron a nuestro diario anécdotas tanto graciosas como molestas.

Algún parecido
No es venezolano. No es presidente. No es revolucionario. Tampoco anda por todos lados criticando al imperialismo ni atacando a George W. Bush. Ni es militar, aunque es policía retirado y estuvo vinculado con el Poder Ejecutivo tucumano durante 15 años, como peluquero de la gobernación. Hugo Chávez, vecino de la calle Palavecino al 500 de esta ciudad, afirmó que cuando conocen su nombre a menudo le hacen bromas, pero que siempre las recibe con alegría. “Lo veo seguido por televisión. Estoy de acuerdo con muchas cosas de él; me gusta la personalidad que tiene el tipo. No estoy en contra, así que no me disgusta tener su mismo nombre. Además, tenemos un cierto parecido: los dos somos medio petisitos”, destacó el coiffeur.
“Mirá, por tener este nombre, algunas veces terminás siendo más famosa que la famosa”, dijo Beatriz Salomón, una tucumana a la que el vedettismo no le cae nada bien. “En todos lados les da gracia cuando les digo mi nombre. En los mayoristas de golosinas, cuando iba a hacer cobranzas, me decían: ‘así que usted es la famosa Beatriz Salomón’. Yo sólo me reía. Tantas veces en la vida me dicen ese tipo de cosas, y otras que mejor ni contar”, afirmó Beatriz, que era dueña de una fábrica de cubanitos, en cuyas bolsas figuraba su nombre. “Una vez, en Buenos Aires, vi a Beatriz Salomón, pero no me acerqué a decirle nada. Nunca me gustó ella, ni su forma de pintarse, ni de vestir, ni ella misma como artista. Pero después, con todo el despiole que pasó con el marido, me pareció una persona sencilla y humilde”, dijo Beatriz, que en la actualidad se dedica a la venta de cosméticos.
“Me gustaría ser solamente el aguatero de Bianchi, para ganar un poco más de plata. Pero es imposible: soy hincha de San Lorenzo”. Carlos Bianchi es un comerciante de Concepción, de 38 años, que sostiene que anda rebuscándosela para que a su negocio le vaya cada vez mejor. “El fútbol es algo a lo que por mi trabajo nunca le di mucha importancia. La verdad, me agarrás desprevenido con esta nota, aunque me viven cargando por el nombre”, le dijo a LA GACETA, adonde llamó, después de cortar, para asegurarse de que no era una broma.

Poeta y cantante
“Cuando voy a la obra social para hacer algún trámite y me citan, todo el mundo comienza disimuladamente a reírse. Estas cosas te ponen un poco nervioso, pero con los años te acostumbrás”, afirmó Ricardo Montaner, un vecino de barrio sur. El taquígrafo contó que también escribe poemas y canciones, al igual que el cantante venezolano; aunque reveló que sólo canta en la ducha. “No soy cantante profesional. Pero me encanta la música. Cuando fue el boom de Montaner, a principios de los 90, siempre me cargaban, me pedían que les cantara canciones. Mi viejo, que tiene el mismo nombre, en cambio, se enojaba, los mandaba a la mierda. El es abogado y sufrió un montón de bromas porque tenía la placa de profesional en la puerta de su casa”, dijo.
Mercedes Sosa es un ama de casa a la que le gusta todo tipo de música, pero sólo para escucharla. “Llamaron aquí cualquier cantidad de veces, pero nada que ver. En un montón de lados me preguntan cómo me llamo y después te dicen cosas como: ‘¡ajá, qué nombrecito que tenés!’. Por eso, algunas veces, me presento como Graciela Sosa; Graciela es mi segundo nombre”, relató la mujer.
El escritor Mario Benedetti quizás nunca se hubiera imaginado que haya dos homóminos tucumanos, y menos que ambos tengan profesiones tan diferentes a la poesía: uno de ellos trabaja en un comercio de venta de pollos y el otro es camionero. “Por ahí paso con el camión y enseguida relacionan mi nombre con el poeta. Pero yo no tengo nada que ver con la poesía”, aclaró Mario, el camionero. Comentó que en su familia hablan de algún lejano parentesco con el uruguayo. “Nunca lo averiguamos, pero siempre cuentan que cuando la familia de mi papá vino de Italia, uno de sus hermanos se quedó en Uruguay, y dicen que podríamos ser familia por ese hermano”, confesó.
Carlos Calvo, Cristian Castro y Alberto Cortez también han de ser blanco de una innumerable cantidad de bromas. Al igual que Ernesto Guevara, un músico tucumano. “Una vez, fuimos a tocar con Leopoldo Deza a Bolivia, y en la frontera no me dejaban pasar. ‘Guevara, Guevara’, nombraban los gendarmes entre ellos; y empezaron a revisarme todos los bolsos. Como no encontraron nada, me dejaron pasar. La situación no fue violenta, fue más bien muy cómica”, dijo Ernesto que, pese a no ser tan conocido como el Che, no está muy lejos de la fama: es primera guitarra y voz de la banda del artista santiagueño Raly Barrionuevo. “Una vez volvía de Buenos Aires de grabar un disco con un grupo y mi mamá me contó que habían hablado a mi casa de no sé en qué diario importante de Buenos Aires para preguntar si en vivía ahí un nieto del Che Guevara que estaba grabando un disco. Le respondió que no éramos parientes. ¡Cómo no le dijo que sí, así salíamos en todos los medios”, contó entre risas. “Lo mejor fue cuando unos músicos cubanos vinieron a tocar a Tucumán y me conocieron. No podían creer que tuviera el mismo nombre del Che. Se fueron fascinados”, rememoró.
Homónimos hay en todo el mundo. Hace tres semanas, una ex alcaldesa norteamericana y propietaria de una consultora para el desarrollo de pequeños y medianos negocios visitó Tucumán, en el marco de una gira realizada por un grupo de jóvenes líderes estadounidenses. ¿Cómo se llamaba esta emprendedora de 34 años, un poco gordita y muy simpática? Araceli González. Este cronista también se ríe, ya que, por ser homónimo de un famoso guitarrista, a menudo recibe mails con elogios por joyas musicales que, en realidad, jamás interpretó.