sábado, 3 de octubre de 2015

Soltar

Soltar es un verbo que está de moda. Soltar es clave en esta epidemia de ansiedad que vivimos. Soltar: ¿no hay onda? Bolsito, y a la casa. Y chau picho. Hay miles allá afuera. Soltar: ¿estás con gripe? Hacé reposo, cuidate y vas a estar bien. Punto. No hace falta darle más vueltas al asunto. Soltar: ¿tendré HIV? Hacete el análisis y sacate la duda. ¿Para qué estar como Felipe de Mafalda, procrastinando y sufriendo como un boludo? Ocuparse en vez de preocuparse, decía mi abuela. Soltar: ¿les habrá gustado mi laburo o no? Ya fue, me enrosco mañana, ahora estoy en casa, pongo una película o me voy a garchar. Soltar: ¿esta comida tendrá muchas calorías? Soltá ya, por el amor de dios. Soltar, papito. Soltar lágrimas, soltar risas, soltar problemas, soltar la rosca. Sol-tar. ¿Tan difícil es?