domingo, 30 de agosto de 2015

El encanto de la demencia

«El verdadero encanto de las personas es ese lado en que se hacen un lío, un poco cuando no saben por dónde andan. No significa que se vienen abajo. Por el contrario, son gente que no se viene abajo. Si no pillas la pequeña raíz o el granito de locura de alguien, no puedes quererle. Es ese momento en que está por completo en otro sitio. Todos somos un poco dementes. Si no pillas el puntito de demencia de alguien, entonces tengo miedo o, por el contrario, me alegro de que el punto de demencia de alguien sea la fuente de su encanto», dice serenamente, sonriendo, casi carcajeando, con una mirada pícara, recostado sobre su sillón el filósofo francés Gilles Deleuze.